En los campos de fútbol siempre hay algún descerebrado dispuesto a que un partido deje de ser un espectáculo deportivo y se convierta en un ejercicio de animosidad y anticivismo. El ejemplo lo tuvimos en la final de la Copa Diputación Juvenil, donde el colegiado del partido, Baena Herrera, soportó comentarios infames…

Que los árbitros sean insultados y amenazados desde la grada durante la celebración de un partido de fútbol es grave pero, desgraciadamente, habitual. Que lo sean durante un partido de categorías base, es más grave aún, como ocurrió en la final de la Copa Diputación Juvenil del pasado sábado disputada en La Carolina con Linares Deportivo y CD Quesada como protagonistas.

El árbitro del encuentro, Roberto Baena Herrera, pitaba por última vez tras más de dos décadas como colegiado. A lo largo de su carrera habrá escuchado todo tipo de improperios y no le pillaría de sorpresa “el sonido de viento” que le llegaba desde la grada, pero lo peor es que en esa grada había multitud de menores que tienen como referencia para su futuro a sus mayores y ahí es donde preocupa verdaderamente escuchar lo que a continuación reproducimos:

“Al que hay que dar el puñetazo es al árbitro”“Navajazo y las tripas al suelo”, son algunas de las lindezas dichas por un espectador de la grada, uno de esos que por su incultura, falta de educación y personalidad o quizás por su exceso de alcohol en ese momento, sobran en nuestros campos de fútbol.

Foto de portada: Jaime Aranda

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