El entrenador del Recreativo de Bailén juvenil y sus jugadores se negaron a disputar el partido que debía enfrentarles al Atlético Jaén “C” juvenil el pasado sábado por el estado del terreno de juego del campo Manu del Moral, en el Polideportivo Las Fuentezuelas, entendiendo que corrían grave riesgo de sufrir una lesión…

El encuentro, correspondiente al grupo uno de la Tercera Andaluza juvenil jienense, debía haber enfrentado al Atlético Jaén “C” y al Recreativo de Bailén; sin embargo, el entrenador visitante, Aníbal Alejo, no permitió que sus jugadores corrieran el riesgo de sufrir una lesión en un campo que se encuentra en deplorables condiciones,  de manera que comunicó al colegiado del partido, Gabriel Buendía, su negativa a disputar el partido, que suspendió el partido.

El Recreativo de Bailén ha remitido al Comité de Competición un escrito, con fotografías del estado del terreno de juego, en el que expone su decisión de no desplazar en lo sucesivo a sus equipos cuando el escenario de los partidos sea el campo Manu del Moral.

La superficie del terreno de juego, en varias zonas del campo, presenta unos agujeros de grandes dimensiones que, incluso, dejan ver la base de hormigón. Los clubes de la capital han expuesto sus quejas públicamente porque son centenares los niños y niñas y que las utilizan a diario pero todo parece caer en saco roto.

Los problemas en el campo Manu del Moral se vienen arrastrando desde hace ya varios años. Se han ido improvisando soluciones chapuceras a lo largo de este tiempo, pero de una parte hasta ahora, no hay el menor signo de que se vaya a solucionar el grave riesgo al que están sometidos, día a día, centenares de menores que practican fútbol en esa instalación que, dicho sea de paso, no sólo presenta deficiencias en la superficie, sino que también son visibles los fallos continuos en las torres de iluminación por no hablar del riego, que no funciona desde hace años.

Desde el Ayuntamiento de Jaén, propietaria y gestora de las instalaciones, se publicita desde hace meses  que son inminentes las obras de remodelación, que van a consistir en una sustitución global de la superficie de césped artificial, tras un acuerdo al que se llegó con la Diputación Provincial, pero lo cierto es que pasan los días y los meses y esa obra tan necesaria para el fútbol de la capital no llega.

Al problema del campo de Las Fuentezuelas se une el de Las Lagunillas, otra instalación gestionada por el ente municipal, que tiene graves problemas de habitabilidad en los vestuarios y también de  iluminación, de hecho ya se ha producido alguna que otra suspensión de partidos esta temporada.

Y por si fuera poco, otro de los campos de la capital, el Antoñete, éste gestionado por la Real Federación Andaluza de Fútbol,  presenta también graves deficiencias en su superficie.

En definitiva, que la capital de la provincia cuenta con unas instalaciones para la práctica del fútbol 11 y fútbol 7 en muy malas condiciones y, en algunos casos, con grave riesgo de que se produzcan lesiones graves.

¿Habrá que esperar para que se tomen medidas a que ocurra alguna desgracia?

 

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