Victoria merecida de los blancos, en un campo complicado y ante un rival, el Torreperogil, que dio la cara y vendió cara su derrota. El Real Jaén probablemente realizó el partido más serio y completo fuera de casa de lo que llevamos de competición, trasladando la imagen de un equipo sólido y fuerte. Tuvo muchas fases de control del juego y solo permitió dos ocasiones reales a su oponente. Los de Crespo fueron contundentes cuando tuvieron que serlo y no regalaron nada a un buen Torreperogil. Además cuentan con un fondo de armario que es un auténtico lujo. Fíjense, en la segunda parte entraron Raúl García o Fran Hernández, siendo este último probablemente un jugador de superior categoría. Ya somos muchos los que no entendemos como está jugando tan poco este futbolista…
Lo cierto y verdad es que el Real Jaén dejó la impronta de equipo grande en Torreperogil y se llevó tres puntos que abren brecha ya con el cuarto clasificado. Son ya seis puntos la venta de los blancos con respecto al Antequera. Por su parte, los rojillos suman ya su quinto partido sin ganar y necesitan un buen resultado para intentar refrendar en la clasificación su buen hacer en los partidos. No es fácil para un recién ascendido, pero sin duda, los de Torres poseen argumentos más que suficientes para pensar en que la salvación es un objetivo más que real. Eso sí, hay que sumar una victoria pronto para trabajar con mayor tranquilidad.
El inicio del partido fue para los blancos. El Real Jaén se hizo con el dominio del balón y de la iniciativa y a través de un ataque elaborado lograba penetrar en parcela contraria y llegar a zona avanzada. Así por ejemplo llegó el primer disparo de Choco dentro del área pero Pozo logró desviar. Posteriormente, tras una muy buena progresión combinativa, Juan Carlos probó fortuna desde fuera del área pero su balón se marchó alto. El Real Jaén tenía el balón y el control del partido ante un Torreperogil que salió algo nervioso.
Poco a poco los de Torres fueron entrando en el partido y sobre todo con transiciones rápidas intentaron llegar a las inmediaciones del área de De la Calzada. El jaenero David Romero tuvo en sus botas la mejor ocasión de los locales en este primer tiempo. A través de una buena y rápida conducción se introdujo en el área y su remate sobre el arco del Real Jaén lo detuvo De la Calzada. Los blancos seguía intentando imprimir su sello cuando disponían de la posesión y supieron también ponerse el mono de faena cuando hacia falta. Choco estuvo de nuevo muy profundo por banda derecha, Antonio López lograba dar continuidad con su juego de espaldas a las acciones combinativas y Juanca aparecía muy bien entre líneas. Los blancos pisaban el área de Pozo y en una de ellas encontraron premio.
Tras una jugada embarullada, Fragoso disparó dentro del área, Pozo rechazó mal y dejó la pelota muerta para que Antonio López la mandara a la red. Minuto 26 y los blancos se adelantaron, 0 – 1 y alegría entre la nutrida representación de la afición jienense que se desplazó hasta el Abdón Martínez. Pudo ser mejor cuando minutos más tarde cuando, tras un saque de banda, López prolongó y casi en el punto de penalti Fragoso no pudo dirigir su lanzamiento como quisiera. Se fue por encima del larguero. De ahí hasta el final de la primera parte poco más. Ventaja para los blancos.
En la segunda mitad, el guión del partido cambió. Las secuencias de pase de los jienenses eran mucho más cortas que en la primera parte y por tanto la posesión estuvo mucho más dividida. Los de Torres dieron un paso adelante y a pesar de que no lograron llevar peligro real al arco de De la Calzada, si es cierto que jugaron mucho más en parcela contraria y protagonizaron varios acercamientos. El Real Jaén se encontraba mucho más incómodo y apenas llegó a zonas avanzadas en los primeros 15 – 20 primeros minutos de la segunda mitad. Los rojillos estaban ahí, compitieron de manera excepcional y completaron una actuación más que digna. Eso sí, el partido tuvo un punto de inflexión…
Luis Jiménez realizó una fuerte entrada sobre Heras cerca de la banda y el granadino terminó cayendo con tan mala fortuna que se estrelló contra la valla de metal. Ciertamente la caída fue espeluznante. Heras se golpeó en la cara y en el cuerpo e inmediatamente tuvo que ser asistido. Jiménez fue expulsado y Torres vio también la segunda tarjeta amarilla. Tras las pertinentes observaciones, el centrocampista del Real Jaén no pudo seguir al encontrarse aturdido y se solicitó el cambio. Entró Fran Hernández.
Esa fue la otra clave para desnivelar la balanza definitivamente hacia el lado del Real Jaén, la presencia de Hernández. Con uno más y con él en el medio campo, el partido volvió a girar completamente y el Real Jaén mandó claramente sobre el verde. Los blancos movían a placer y más aun incluso tras la sentencia. En el minuto 75 llegó la obra de arte de la tarde. Fran Hernández que recibe en su parcela, ve adelantado a Pozo y no se lo piensa. Como ya hizo en pretemporada en Los Villares, el granadino halló puerta con un lanzamiento lejano que dejó boquiabiertos a todos los presentes. Dejó patente su huella, la de un jugador que ve el fútbol muy fácil, que tiene enorme capacidad de asociación, de filtrar pases verticales y de lanzar con potencia y precisión. Un jugador distinto.
Eso sí, el Torreperogil volvió a mostrar su casta y no quiso bajar los brazos a pesar de la adversidad. Tanto es así que Sabaca tuvo la oportunidad de marcar en el descuento, pero en el mano a mano De la Calzada estuvo sobresaliente. Al final, victoria del Real Jaén que saca los puntos de un Abdón Martínez que sin duda es uno de los campos más difíciles de este Grupo IX.


