Cuando el Linares fue de albero

Banquillo en Chillúevar. Foto: GÓMEZ

La historia del fútbol en Linares de las últimas décadas ha estado plagada de grandes victorias en campos espectaculares y ambientes de gala, pero también hubo un par de temporadas en la que el equipo de la ciudad paseó la zamarra azulilla por los campos de albero de la provincia…

En la longeva historia del fútbol en Linares, deporte que apareció a finales del siglo XIX de la mano de los mineros británicos, ha habido clubes con diferentes nombres, desde Gimnástica Linarense a Linares Foot-Ball Club, por poner unos ejemplos, y más recientemente todos recuerdan los éxitos deportivos conseguidos por el Linares CF o el CD Linares, ya en las últimas décadas del siglo XX e inicio del XXI.

Precisamente la muerte del CD Linares dio paso a una nueva entidad, la Asociación Deportiva Linares, que más tarde derivó, siendo la misma institución, en Atlético Deportivo Linares y el actual Linares Deportivo, de la mano de Paco Romera, en su inicio, y después de Pedro Sáez. Pues bien, el AD Linares, que intentó, sin conseguirlo, en el año de su nacimiento (2009) comprar la plaza de Tercera División del Granada Atlético, tuvo que empezar de cero y eso significó jugar contra los equipos más modestos del fútbol jienense y, por tanto, pisar los campos de albero de estos equipos.

Así se forjó el nuevo club azulillo, que contó para el banquillo con un linarense para hacer el equipo: Alfonso López Simarro.

El técnico era un hombre con nombre en la provincia, de hecho había ascendido a varios equipos, tanto que para la temporada 09-10, el Ronda, equipo con aspiraciones en la Tercera División, había llamado a su puerta: “Sí, tenía un compromiso con el Ronda y había apostado por ello. Pero una llamada del Linares cambió mi destino porque realmente no podía decir que no a mi ciudad, a pesar de que iba a bajar unas cuantas categorías y que partíamos de cero. Tras aceptar el reto, que a mí me ilusionó mucho porque era un proyecto que iba a fabricar yo, con gente de casa, me ofrecieron desde dentro a Torres, como segundo, y tras hablar con él, decidimos empezar a trabajar cuanto antes, a pesar de que en el inicio no había ni siquiera balones y no teníamos campo. De hecho los primeros entrenamientos fueron junto al parque de la ermita. No fue fácil trabajar en esas condiciones”

Promo de la primera temporada

El equipo jugaría su primer partido amistoso, mediado agosto, en Baeza, donde empató a dos con goles de un, por entonces, bisoño Fran Carles.

“El objetivo era hacer un equipo con gente de casa y dado que contábamos con un ramillete de jugadores muy jóvenes con futuro que yo quería que tuvieran mucha presencia en el equipo, alguno de ellos ya había tenido que jugar la temporada anterior con el CD Linares. Recuerdo a futbolistas como Fran Carles, Joaquín, Carlos Jurado, Rubio, Chicho o Corpas. La idea era confeccionar una plantilla corta y apoyarnos en juveniles como así fue porque llegaron a jugar con nosotros Ismael, Fuentes, Dani Cruz o Sánchez. Para darle más empaque al equipo, traje a jugadores que conocía de la provincia y que son de aquí como Zeta, Álvaro, Lázaro, Expósito, Juanjo… y hubo que hablar y convencer del proyecto a otros que tenían ofertas de categorías superiores… Óscar Benito, Vicente, Javi Quesada, Siscu, Miguel Ángel Navas, Óscar Monedero o David Rus”

El primer partido fue en Linarejos ante el Jódar, al que venció por un claro cuatro a cero, siendo Joaquín el primer futbolista en marcar en competición oficial en este nuevo Linares. La alineación del primer partido sería: Óscar Benito (Lázaro 80′), Siscu (Carlos Jurado 54′), David Rus, Juanjo Carnicer, Vicente, Óscar Monedero, Corpas (Chicho 59′), Javi Quesada, Fran Carles, Alvaro (Dani Cruz 73′) y Joaquín (Fuentes 65′)

Desde el inicio, la superioridad del equipo fue evidente, especialmente en casa, donde no se escapó ningún punto y se consiguieron goleadas de escándalo, pero fuera costó más en algunos campos, donde el ambiente, las condiciones de los campos de tierra y otras circunstancias, impidieron que el equipo hiciera pleno de victorias.

El Linares se estrenó en albero en el campo del Quesada, donde ganó por cero a cuatro. Era la sexta jornada.

Tras nueve jornadas, el Linares encajó su primer gol en el albero del San Lázaro, campo del CF Arroyo del Ojanco. Fue en la décima jornada con un gol de Fernando Caballero, jugador que aún sigue activo en el club arroyense.

En Carboneros, aunque en partido jugado en La Carolina, el equipo finiquitó la temporada y su primera posición, con un gol de Rubio de falta directa.

Fue otro partido que se complicó, en este caso por algunas decisiones incomprensibles del árbitro, como se muestra en el resumen de TV Linares.

En Huesa, el Linares tuvo un trago complicado en un ambiente calificado como hostil y al final el partido acabó en tablas. En todo caso, la temporada estaba casi terminada y la distancia con respecto al Beas, segundo clasificado, era enorme, por lo que la primera posición no peligró en ningún momento.

“Jugar contra el Linares era algo inimaginable para la mayor parte de los equipos a los que nos enfrentamos; un regalo para los jugadores y su afición y eso derivaba en que cuando les visitábamos nos encontráramos un ambiente grande en el campo, algo que condicionaba un poco lo que rodea un partido de fútbol en escenarios como los que visitamos, pero bueno, realmente los partidos los sacamos adelante sin grandes dificultades, en la mayor parte de ellos, aunque trabajando mucho porque, de lo contrario, no habría sido así”.

El Linares también visitó el albero del campo de Montizón, en Cortijos Nuevos, donde goleó al Sierra Segura. Los problemas en la iluminación del campo provocaron la suspensión momentánea del partido.

Posiblemente, el campo del Chillúevar fue el más modesto que ha visitado nunca este nuevo Linares Deportivo.

Simarro nos explica cómo trabajaba estos partidos: “Recuerdo que fui a ver el campo con mi esposa expresamente a Chilluévar, antes de ir allí con el equipo. Cuando jugábamos en estos escenarios, inéditos para algunos de mis jugadores por aquel entonces, trabajábamos toda la semana reduciendo el campo anexo, que por aquella época también era de albero. Se trataba de saber qué nos íbamos a encontrar el día del partido. A los jugadores les hablaba de los aspectos tácticos de los partidos y trataba de que no se distrajeran en el partido, ni por el campo ni por el ambiente. Ahí, los jugadores con más experiencia jugaron también un papel importante”.

La liga en el grupo dos de Primera Regional, categoría más baja categoría de nuestro fútbol provincial, acabó con el Linares campeón y ascendido a Regional Preferente y, a pesar de los números que marcó el club, invicto con veintitrés victorias por tan solo tres empates, marcando ciento once goles y encajando tan solo siete, tuvo que sufrir en campos donde se le recibió como a lo que siempre ha sido, uno de los clubes más importantes de la provincia.

El Iliturgi fue campeón de la categoría

Alfonso López Simarro dirigió a este nuevo club en su primera temporada. Consiguió el título de liga y también la Copa Subdelegada, aunque se le escapó el título de campeón de la categoría, que se lo adjudicó el campeón del grupo primero, Iliturgi CF, conjunto que infligió la primera derrota del equipo minero en la temporada de su vuelta; la segunda y última llegaría en la semifinal de Copa en Los Villares.

“Realmente fue una temporada magnífica en la que batimos muchas marcas. Los chicos jóvenes cogieron mucha experiencia jugando en campos complicados y los más veteranos ayudaron mucho a que todo fuera por el camino adecuado”

Sin embargo, la temporada siguiente, en Regional Preferente, con el equipo líder del grupo y cinco puntos de renta respecto al segundo clasificado, fuiste cesado y no te dejaron continuar con el proyecto: “Así es. La verdad es que no me gusta pensar en ello porque me hizo mucho daño, pero desde luego son decisiones difíciles de entender porque, realmente, a los entrenadores se nos juzga por los resultados, y éstos eran muy buenos. Los números están ahí y con los jugadores tenía una buena relación, teniendo en cuenta que en una plantilla es imposible que estén todos igual de contentos, porque unos juegan más que otros. Por eso me sorprendió aquella decisión”.

Si pudieras volver atrás, ¿cogerías de nuevo ese proyecto?: “Alguna vez lo he pensado. Dejé un compromiso con un equipo de Tercera que tenía aspiraciones de ascender a Segunda B por otro que, como mínimo, tardaría tres años en estar en las mismas condiciones. Lo aceptas porque tienes un compromiso con los tuyos y porque quieres ayudar a que esta entidad vuelva a estar donde merece, pero cuando haces lo más complicado, que es crear un equipo partiendo de cero y salir adelante, ocupando siempre puestos de ascenso, el fútbol te golpea de esta forma. Esto funciona a veces así, pero en todo caso, me fui satisfecho por el trabajo que hice. Cuando uno lo da todo, no hay nada de que arrepentirse”

Fotografías facilitadas por Alfonso López Simarro

Vídeos: Televisión Linares www.valgasfresa.com

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